Daniel Marías

Departamento de Geografía Universidad Carlos III de Madrid

Entrevista a Ramiro Calle

Maestro Yogui y Orientalista


¿Qué es para usted la felicidad?

Paz interior; una dimensión interna de máxima quietud, claridad, comprensión profunda. No hay otra dicha que la paz interior.

¿La felicidad es algo ilusorio, se persigue pero no se alcanza nunca? ¿Es efímera o puede llegar a ser duradera? ¿Es cambiante según la edad, según la condición social o el grado de evolución del individuo?

La felicidad como estado más permanente es ilusoria por completo, toda vez que no se puede encontrar en lo que es contingente, en el exterior, dicha estable. Se pueden hallar momentos satisfactorios, entretenimiento o distracción, diversión, pero dicha estable es imposible hallarla en lo que por su naturaleza es inestable. Están por un lado las influencias aflictivas del exterior, y por otro las dolientes que nacen de la propia psique desarmonizada.

¿Se es feliz o infeliz, o existen distintos grados de felicidad?

La felicidad es una, cuando hablamos de la verdadera paz interior, que se mantiene incluso en épocas desdichadas o en circunstancias adversas. Hay grados de mayor o menor satisfacción o alborozo. Si uno no se siente bien en sí mismo y consigo mismo, no puede haber di- cha un poco más estable. La misma palabra “felicidad” es muy ambigua. Sentirse bien de verdad se aproxima a lo que entendemos por felicidad. Se aprende a estar so- segado en el desasosiego, a aceptar lo inevitable pero sin fatalista derrotismo. La felicidad depende mucho de la actitud, el modo en como tomamos las cosas y re- accionamos. La entiendo también como armonía, equilibrio emocional, capacidad para amar genuinamente y sin aferramiento ni dependencias, sabiendo que así como uno se siente, así se relaciona.

¿La felicidad es individual o se puede compartir? ¿Es transmisible?

Es contagiosa en cierto modo, aunque cada uno debe encender su lámpara interior y disfrutar de su propia dicha

¿Qué caminos cree que pueden conducir a la felicidad? ¿Qué elementos no pueden faltar en su opinión para ser feliz? ¿Los seres infelices tienen algo en común?

Tal como está orquestada la sociedad, nadie puede ser feliz con los modelos y factores externos. Una sociedad enferma hace personas enfermas. Por eso urge cambiar la mente si algo se quiere cambiar. Esta sociedad es un caldo de cultivo de neurosis, frustración, codicia y odio. ¿Cómo puede ahí haber ni la menor traza de verdadera dicha? Hay deleite sensorial, pero no una verdadera sensación interna de dicha. Algunos, solo algunos, tienen el don natural de la dicha, pero la mayoría de la gente en esta sociedad tiene cansancio psíquico, desaliento, angustia y un indefinido malestar psíquico. Las condiciones no son idóneas para sentirse bien. La gente puede decir que es dichosa, pero no lo es, y no sabe estar ni unos minutos sola consigo misma. Es una era de frustración. En un estercolero no es fácil ser feliz.

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