➔ Reseña publicada en el nº 125-126 de la Revista Ábaco
El falso banquero de Hitler. La verdadera historia de Friedrich Schwend
Gabriel Valle
Universo de Letras Editorial, 2025
574 páginas / 15 x 22,5
ISBN 978-84-10461260
El falso banquero de Hitler. La verdadera historia de Friedrich Schwend, del escritor ítalo-peruano Gabriel Valle, es una ambiciosa y documentada biografía que rescata del ángulo muerto de la historiografía del nazismo a uno de sus personajes más opacos, ambiguos y funcionales: un intermediario, un operador en la sombra, un hombre sin épica pero decisivo. Publicado por Universo de Letras en 2025, el volumen —574 páginas de investigación minuciosa— se sitúa en la mejor tradición del relato histórico que combina rigor documental, pulso narrativo y reflexión moral.
Valle, autor con formación filosófica y amplia experiencia en el periodismo y la traducción, afronta aquí su obra más compleja. El libro ha sido prologado por el lingüista Tullio De Mauro y elogiado por figuras como Francesco Sabatini, lo que ya anticipa un trabajo cuidado tanto en el fondo como en la forma.
No se trata de una biografía sensacionalista ni de un mero ajuste de cuentas con el pasado, sino de un intento serio por comprender cómo determinados individuos, sin ocupar el primer plano del poder, resultaron esenciales para el funcionamiento de sistemas criminales a gran escala.
La figura de Friedrich Schwend (Baden-Württemberg, 1906-Lima, 1980) encarna precisamente ese tipo de personaje. Ingeniero de formación, hombre de negocios por vocación y oportunista por temperamento, Schwend supo moverse con notable habilidad entre la técnica, el dinero y la política. Durante el Tercer Reich fue un engranaje clave en la Operación Bernhard, la mayor falsificación monetaria de la historia, destinada a inundar Europa de libras esterlinas falsas y desestabilizar la economía británica. Como V-Man –Vertrauensmann, hombre de confianza– del régimen nazi, Schwend gestionó con eficiencia una masa ingente de dinero sin valor intrínseco, producido por prisioneros judíos forzados a trabajar en condiciones extremas.
Valle reconstruye con precisión este episodio, mostrando cómo la falsificación no fue solo un delito económico, sino un arma de guerra. Desde su cuartel general en un castillo del Tirol italiano, Schwend administró un sistema que permitió sobornos, operaciones encubiertas e incluso la liberación de Mussolini.
El relato, apoyado en archivos alemanes, estadounidenses y en documentación judicial italiana, evita el tono grandilocuente y opta por una prosa sobria, cercana en ocasiones al reportaje narrativo de autores como Svetlana Alexiévich, donde los hechos hablan por sí mismos.
Tras la guerra, lejos de desaparecer, Schwend se recicla. Como tantos otros cuadros intermedios del nazismo, resulta útil a los vencedores. Durante un tiempo colabora con el servicio secreto del ejército estadounidense, en el contexto inicial de la Guerra Fría, cuando el anticomunismo justificó alianzas moralmente comprometidas. Al mismo tiempo, prepara su huida, consciente de que la justicia italiana lo persigue por el asesinato de un partisano infiltrado en la red Bernhard.
La llamada ruta de las ratas, descrita por Valle con precisión casi cartográfica, conduce a Schwend desde Europa hasta Sudamérica, con la complicidad de redes eclesiásticas, documentos de la Cruz Roja y la tolerancia de las potencias occidentales. En 1947 llega al Perú tras un periplo extremo por Brasil. A partir de ahí, el libro adquiere una dimensión casi novelesca, aunque siempre anclada en fuentes verificables.
En Lima, Schwend se reinventa una vez más. Bajo identidad falsa primero, y con su nombre real después, se convierte en empresario, asesor gubernamental, traficante de armas y mediador en operaciones de contrainsurgencia. Nunca domina el español, pero eso no le impide tejer relaciones de alto nivel. Su asociación con Klaus Barbie, el “Carnicero de Lyon”, añade al relato una densidad ética inquietante: dos verdugos del siglo XX reconvertidos en hombres de negocios en América Latina.
Uno de los capítulos más perturbadores del libro es el que aborda el asesinato del magnate pesquero Luis Banchero Rossien 1972. Aunque Schwend y Barbie nunca fueron condenados por este crimen, Valle expone con cautela las conexiones, silencios y contradicciones del proceso judicial. El lector asiste aquí a una reflexión implícita sobre la impunidad, el poder económico y la fragilidad del Estado de derecho.
La obra se apoya en una fuente excepcional: el archivo personal de Schwend, recuperado de forma fragmentaria en una biblioteca pública alemana. A ello se suman los archivos de la Stasi, documentos desclasificados de Estados Unidos y expedientes judiciales peruanos.
Entre los materiales más controvertidos destaca el llamado Protocolo de la Odessa, un texto atribuido a antiguos miembros de las SS reunidos en la España franquista, que revela una continuidad ideológica y organizativa inquietante tras 1945.
Desde el punto de vista literario, El falso banquero de Hitler se inscribe en la estela de obras como Los verdugos voluntarios de Hitler de Daniel Goldhagen o HHhH de Laurent Binet, aunque con un tono más analítico y menos autorreferencial.
Valle no juzga de forma explícita, pero la acumulación de hechos construye una acusación sólida contra la banalidad del mal, en el sentido que le dio Hannah Arendt.
Estamos, en definitiva, ante un libro de lectura fluida pero intelectualmente exigente, que combina historia, política y vida cotidiana. Un relato necesario para comprender cómo el pasado sigue infiltrándose en el presente, y cómo ciertas biografías incómodas obligan a revisar las narrativas simplificadas de la historia contemporánea. Una aportación relevante, rigurosa y oportuna.
