Litigios climáticos y justicia: luces y sombras
Marta Torre Schaub y Blanca Soro Matero (dirección)
Laborum Ediciones, Murcia, 2020

Reseña de Miguel Á. Álvarez Areces publicada en la revista Ábaco 107

Con motivo de la denominada COP25 en Madrid, las Universidades de París, Murcia y Carlos III de Madrid organizaron el 10 de diciembre de 2019 un evento paralelo, de carácter universitario, con título «Litigios climáticos y justicia: luces y sombras».

Las continuas expresiones de preocupación y manifestaciones de amplias capas de la población sobre la urgencia climática en gran parte de los países de los cinco continentes, muestran que este movimiento social ha superado el marco académico y científico de expertos que con sus estudios y evidencias empíricas habían puesto el punto de mira y de la urgente acción de los Gobiernos sobre este hecho.

Manifestaciones juveniles, desobediencia civil de ciudadanos denunciando la inercia de los poderes públicos en la lucha contra el calentamiento global, multiplicación de recursos ante los tribunales contra Estados emisores de gases de efecto invernadero y contra empresas y organismos financieros. Todo ello son formas y actuaciones visibles de la denominada Justicia climática.

Los gobiernos, aunque también los actores privados, están sujetos a una presión sin precedentes, la cual ha quedado plasmada en el lema de la COP25 que tuvo lugar en Madrid en diciembre de 2019, una de las conclusiones principales es que urge actuar si no queremos ver la irreversibilidad de estos hechos en nuestra sociedad.

Esta llamada a la acción se ha unido en los últimos años al eslogan movilizador de la justicia climática ante los jueces y tribunales. Investigadores y universitarios han hecho suya la fórmula, analizando su contenido, cuestionando su ámbito e interrogándose por el alcance de este nuevo aforismo.

Coincidiendo con el nuevo milenio se han puesto de manifiesto numerosos litigios climáticos que afectan a diferentes lugares y territorios del planeta. Esta proliferación de litigios puede entenderse a través del prisma de la justicia climática. Los tribunales no son ya una excepción a esta ampliación de los lugares de discusión y de gobernanza climática. El derecho debe ya entenderse como una herramienta y un instrumento que permite que los litigios se desarrollen en múltiples lugares del mundo.

Las profesoras e investigadoras Marta TorreSchaub y Blanca Soro Mateo que lideran grupos de investigación en la Universidad parisina de la Sorbona y en la Universidad de Murcia, respectivamente, que abordan el estudio del Derecho para el cambio climático (BIDA y CLIMALEX), aunaron esfuerzos para armar por primera vez en España un seminario sobre litigios climáticos en diciembre de 2019.

A nivel internacional se estudiaron y comprobaron cómo en los últimos años está emergiendo una judicialización climática como respuesta a una supuesta responsabilidad climática, Los Estados, aunque también las empresas, se están viendo enjuiciados por no haber fomentado el uso y desarrollo de energías renovables y así asegurando la indemnidad de los derechos fundamentales de sus ciudadanos, o por no cumplir los objetivos de reducción de emisiones o incluso por no adoptar medidas de adaptación frente al cambio climático, poniendo en riesgo la salud de las personas, entre otras situaciones. Así, a pesar de las dificultades y obstáculos que presentan los ordenamientos jurídicos, anclados en una concepción tradicional del daño ambiental, se discutió sobre las posibilidades de un litigio climático en España, que al momento de la publicación de estos resultados ya es una realidad.

En las páginas del libro se desarrolla una exposición general sobre el concepto de Justicia climática y su comprensión en el macroconcepto de Justicia ecológica y conceptos afines, desde la perspectiva de la Filosofía del Derecho, incorporando al debate

las necesarias reflexiones sobre la vulnerabilidad climática, a fin de complementar un amplio concepto sobre la intergeneracionalidad e interterritorialidad que permita abordar la discusión jurídica subsiguiente.

En este marco de la discusión jurídica se avanzó y desarrolló, a modo de denuncia de las debilidades del Derecho ambiental para afrontar el cambio climático, un Derecho que, en los últimos años, como consecuencia de la crisis económica, había dado muestras de cierta regresión, una circunstancia que, al día de hoy, se ha visto acentuada como consecuencia de la crisis sanitaria mundial motivada por la pandemia del Covid19.

Como contrapunto, se plantea también un enfoque algo más más optimista, resaltándose en este sentido, la emergencia de nuevas alternativas para el ejercicio del poder mediante el perfeccionamiento de la «Cultura Jurídica Internacional», dentro de la propia evolución del denominado «Constitucionalismo ambiental», con el incremento de la participación y derechos reaccionales. El Convenio de Aarhus de 1998 pidió, en su momento, ayuda a la ciudadanía para que el acceso a la justicia mejore la aplicación del Derecho Ambiental, incluido el arbitrado para la lucha frente al cambio climático.

Todas las aportaciones expuestas y debatidas en el antedicho Seminario y Coloquio con la síntesis de las conclusiones del seminario se desarrollan en este interesante libro, que es ya una referencia en los estudios de derecho sobre cambio climático, y especialmente en lo que afecta a los litigios y prácticas jurídicas que están obligando a los Estados a legislar en términos más rigurosos a fin de combatir esta emergencia climática que vivimos.