FOTO: Sara Janini
➔ Extracto del artículo publicado en el nº 116-117 de la Revista Ábaco
Jaime Durán Navarro
Investigador de la Universidad Autónoma de Madrid
Presidente honorífico de la Asociación Española de Microfinanzas
El desarrollo empresarial y económico en África se ha enfocado casi siempre a través de la promoción de grandes empresas en sectores industriales y sobre todo enfocadas a la exportación. Este enfoque contrasta con la realidad de Europa, donde las PYMEs son mayoría en los países europeos. Centrarse en la creación de grandes empresas y desarrollar las medianas no debería ser incompatible con el apoyar a las micro y pequeñas empresas. Esto permitiría desarrollar y potenciar los mercados locales, reduciendo al mismo tiempo la importación de muchos productos que se pueden generar en el país.
Los fondos y esfuerzos necesarios para la consolidación de grandes empresas privadas no han surtido mucho efecto debido a la competencia con empresas estatales o multinacionales en el sector industrial. Las empresas estatales o paraestatales, que en la mayoría de los casos son ineficientes, consiguen la mayoría de los contratos y no permiten el acceso a las empresas privadas del país.
Sin embargo, centrar los esfuerzos en desarrollar las micro y pequeñas empresas como estrategia para el desarrollo empresarial podría ser más eficaz y requerir menos recursos. Las micro y muchas de las pequeñas empresas no se ven reflejadas en el PIB de los países africanos, y sin embargo albergan la mayor parte de la población activa en dichos países.
Además, un valor añadido de trabajar con las micro y pequeñas empresas es apoyar a la integración laboral de la mujer en los estratos de población más pobres. Más de la mitad de los trabajadores en situación de pobreza son mujeres que están excluidas del trabajo en el sector formal y se refugian en el sector informal para desarrollar su actividad empresarial.
Mujeres, informalidad y desarrollo en África
Distintos estudios en los últimos años, han dejado claro que las mujeres juegan un rol importante en la contribución al desarrollo económico global (IMF, 2021; DE PLEIJT et al., 2019). Cuando la desigualdad entre hombres y mujeres se reduce, las economías crecen más rápido, menos personas permanecen en la pobreza y el bienestar general aumenta (DUFLO, 2012). Elevar el empleo femenino a niveles masculinos puede tener un impacto directo en las tasas de crecimiento del PIB, aumentando hasta en un 34% en algunos países, aumentando la productividad de los países hasta en un 25%, si se eliminan las barreras discriminatorias para las mujeres (WOETZEL et al., 2015).
Las razones que explican la mayor presencia de mujeres en el sector informal frente al sector formal son las siguientes:
- Las mujeres africanas en el sector informal tienen pocos bienes y una capacidad más limitada para acceder a recursos que los hombres. Esto hace que empiecen sus negocios con un capital mínimo, ya sea social, humano, financiero o físico.
- Las mujeres, generalmente, tienen menos educación para calificar para empleos, préstamos o programas del sector formal. Por lo tanto, es más probable que sean comerciantes y vendedoras del sector informal. La falta de educación formal de las mujeres y el uso de lenguas africanas, en lugar de europeas no son barreras para las transacciones comerciales en el sector informal.
- En principio, no es necesario obtener licencias, llevar registros contables ni solicitar préstamos bancarios. Esto es cierto en el momento que ponen en marcha el negocio pero luego la situación evoluciona, y muchas pagan im-
puestos y la mayoría llevan registros contables. - Las mujeres dedicadas a los negocios se restringen en gran medida a los mercados locales donde el acceso, la movilidad y las redes les resulta más fácil de gestionar. La capacidad de las mujeres para penetrar en los mercados fuera de su área local, se ve afectada por problemas de movilidad física, que a su vez se relacionan con su rol en el hogar que limitan su tiempo y determinan si es aceptable para ellas viajar fuera de sus comunidades
(EGBO y ONWUMERE, 2009).
La informalidad agrava otras barreras que enfrentan las mujeres, como un menor acceso a las finanzas, una menor capacidad para ejercer los derechos de propiedad, comerciales y laborales, y una menor voz y visibilidad (BARDASI y SABARWAL, 2009). A pesar de que hablamos del sector informal, en todos los países hay muchas mujeres que pagan impuestos ya sean locales o gubernamentales. Pero no sólo no reciben ningún servicio o seguridad jurídica, sino que muchas veces sufren el hostigamiento de clientes y policía local.
Emprendimiento empresarial de las mujeres en África
Para apoyar el emprendimiento empresarial de las mujeres en África es importante conocer sus capacidades, limitaciones, amenazas y oportunidades. Cualquier política encaminada a apoyarlas debe estar basada en la realidad en la que viven y debe involucrarlas a ellas como protagonistas.
En el marco de este enfoque, he realizado un estudio en cinco países africanos: Tanzania, Burundi, Uganda, Sudán del Sur y República Centroafricana, centrándome en analizar la situación socioeconómica, la iniciativa y gestión empresarial y el perfil psicológico, de mujeres emprendedoras en los mercados informales de estos países con ingresos inferiores a 1USD por día per cápita.
Los resultados muestran una madurez de los negocios con una media de 4 años, la mayoría pusieron los negocios con sus propios fondos, tiene capacidad de ahorro, llevan un control de los gastos, son conscientes de los riesgos de sus negocios y tienen una visión sobre lo que les gustaría mejorar y como evolucionar sus negocios. Pero lo más importante de todo es que están muy comprometidas con sus negocios y una gran mayoría, a pesar de haber comenzado sus negocios para mantener a sus familias, se consideran empresarias.
Por supuesto, hay muchas áreas de mejora en sus capacidades empresariales, pero partimos de una base más fuerte de lo que se podría pensar en las circunstancias socioeconómicas y en los contextos culturales en los que desarrollan sus actividades.
Una segunda parte de mi estudio, fue buscar los factores de éxito de los negocios de las mujeres, para ver cuáles son los aspectos y áreas que habría que apoyar para que mejore el rendimiento económico de sus negocios. Para ello comparé en Tanzania, el país donde tengo la muestra más grande, el 10% de las mujeres que tenían más ingresos en sus negocios con el 10% con menos ingresos. Primero, identifiqué a través de la comparativa los posible factores de ingreso y posteriormente realicé un análisis estadístico de regresión tomando como variable dependiente los ingresos del negocio.
Los factores de éxito de los negocios identificados entre las mujeres encuestadas son los siguientes:
- Haber realizado un estudio preliminar, antes de poner en marcha el negocio. Este factor muestra una capacidad de reflexión de las mujeres que lo llevan a cabo, antes de tomar una decisión tan importante, como lanzarse a poner en marcha un negocio.
- Pedir consejo a la hora de tomar decisiones. Independientemente de a quién le piden ese consejo. La variedad de personas a las que consultan dentro y fuera de la familia hace que el hecho de consultar sea más relevante de a quién consultan.
- Tener experiencia previa en el sector. Este factor está relacionado con el conocimiento previo de aspectos relacionados con el negocio, como los proveedores, clientes, medios de producción, insumos, etc.
- Tener ahorros. El ahorro no sólo se ha identificado como un factor de éxito en el estudio, sino que las mujeres que ya habían puesto un negocio fallido anterior, señalaron este factor como muy importante: ahorrar para emergencias. Otro elemento que se desprende de los resultados de este estudio, es que el ahorro no está asociado sólo a las que más ganan, sino que porcentualmente ahorran igual o más las que menos ingresan en sus negocios. Esto nos lleva a considerar que el hábito del ahorro no está restringido por el ingreso, sino que es un hábito que hay que promocionar entre las emprendedoras.
- Tener suficiente capital inicial. Cuanto mayor sea el capital inicial con el que se pone en marcha el negocio, mayor es la probabilidad de éxito. Esto refuerza la necesidad del acceso al crédito a través de instituciones microfinancieras o de metodologías de microcréditos comunitarios. El acceso al crédito para poner en marcha sus negocios permitirá aumentar el capital inicial y, por ende, tener más oportunidades de éxito.
- Tener variedad de proveedores, lo que permite elegir a aquel con las mejores condiciones (incluido el precio) en cada momento, y también permite diversificar el riesgo de ruptura de stock de los insumos. El no tener acceso a insumos para el negocio fue identificado por las mujeres como uno de los factores de fracaso en sus anteriores negocios.
- Tener un nivel de educación secundaria o superior. En el estudio realizado se observó que hay una correlación entre la educación y el aumento de ingresos en la base de la Pirámide. Esto refuerza la necesidad de desarrollar campañas que promuevan la educación de las niñas en enseñanza secundaria, y al mismo tiempo apoyar la educación en adultas.
Recomendaciones políticas para las mujeres empresarias africanas
En base a las entrevistas realizadas y al análisis de todos los datos recopilados, he elaborado un listado de recomendaciones, destinadas a reforzar las capacidades de las mujeres empresarias en el sector informal en África, disminuir sus vulnerabilidades, eliminar las barreras del mercado en el que operan y propiciar oportunidades para la consolidación y expansión de sus negocios.
Todas las propuestas y políticas que propongo a continuación tienen un claro enfoque de género. Es importante diferenciar las políticas en base al género, ya que las peculiaridades de la situación de las mujeres hacen necesario el diseño de acciones centradas en ellas. Las siguientes recomendaciones van enfocadas al desarrollo económico sostenible de las mujeres que viven en la Base de la Pirámide en África. Tomando como Base de la Pirámide, a las personas más pobres del mundo que están excluidas o no disfrutan completamente del acceso al sector privado, incluyendo el acceso a los productos y servicios de las empresas multinacionales (PRAHALAT, 2004). Las soluciones y políticas propuestas son las siguientes:
El artículo completo está disponible en el número 116-117 de la Revista Ábaco.
Pincha en el botón inferior para adquirir la revista.
